domingo, mayo 25

Los hombres no entienden nada de nada. Hay que explicarles todo, y aún así no entienden nada de nada. Hoy, por ejemplo es sábado. Ella hubiese querido que él se lo dedicara completamente. Las 24 hs ociosas del sábado, uno de los días de la semana en los cuales él no tiene que ir a trabajar.Es increíble cómo un pequeño detalle puede transfigurar las cosas: una palabra que no se pronuncia, una caricia que se queda detenida en la mitad del vuelo, igual que un pájaro asesinado de un hondazo; una sencilla promesa sin importancia que él olvidó por completo, sin mala intensión, pero olvidó. Para un hombre posiblemente no significa nada. Para una mujer, las pequeñeces son la esencia de la felicidad. O la manera de sentirse amada y recordada, importante. Es sábado, y él le ha hecho el amor a la mañana y enseguida se ha vestido para ir a cumplir un compromiso que solo le consumirá una hora. No se ha quedado junto a ella, fumando un cigarrillo, acariciándole el pelo, charlando de tonteras, o haciendo planes para más tarde.Y a ella le creció una lágrima celeste: primero asomó por un ojo; luego la lágrima le cayó por la mejilla y se le metió en la comesura de la boca. Salada. Su gusto gestó todo un mar de llanto que mojó el corazón, el pensamiento, ahogó sus ganas de estar contenta, de mirar el ciruelo de adorno florecido en la terraza vecina, de planchar el vestido para ponerse a la noche. Ya no quiere salir ni peinarse ni comer. Tampoco puede detener la tormenta que sobrevendrá. Conoce los síntomas, pero no puede hacer nada para enderezar el timón. Su pequeña nave desesperada chocará horas y horas contra las paredes. Dirá todo lo contrario de lo que anhelaría decir- Lo pondrá furioso y arruinará este día sin encontrar el freno para evitarlo. Y él, en ves de leer entrelíneas, en ves de llegar al fondo de todo y acercarla a su pecho, acunarla un poco, besarle la punta de la naríz, decirle vamos, yo te quiero, no te pongas así... se volverá odioso y violento. O indiferente: le echará en cara que no lo deja en paz, que lo controla, que no puede salir una hora sin encontrar un drama a su regreso. Ella querrá explicarle, pero la explicación parece tan absurda que se callará. No hay manera de convencerlo de que cuando una mujer se encrespa y machaca sin parar con nimidades es porque tiene miedo, está insegura, necesita cariño, protección y paciencia...¡ Porque los hombres no entienden nada de nada ! Y aunque ella se haya enamorado de él pensando que él no era 'los hombres' sino 'el hombre', él solamente la considera una mujer, no 'la mujer', y nunca entenderá lo que le pasa, ni tratará de entenderlo. Llegará el lunes, el primer silencio de la semana. Pasarán varios días interminables- La soledad irá solidificando su costra.Y un día, un día de repente, ella dejará de pedir cuentas, de sufrir por lo que él hace o deja de hacer. Y lo peor de todo será que él, entonces, le parecerá que las cosas han mejorado, justamente cuando todos los hilos de unión estén cortados y ella haya levantado el último puente levadizo de su corazón y ya nada que provenga de él podrá rozarla.

No hay comentarios:

Google Analytics

me viste?