Aunque se rompa mi corazón te obligaré a que entiendas este lección:Yo no soy esa mujer que no sale de casa y que pone a tus pies lo mejor de su alma. No me convertiré en el eco de tu voz en un rincón. Yo no soy esa mujer, esa niña perdida: la que firma un papel y te entrega su vida.
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